A la sombra del Irati

La selva del Irati que extiende sus hayedos por los montes del prepirineo es el nacimiento de dos valles: Aezkoa y Salazar.

El primero, cerrado y oculto a primera vista, necesita varias miradas sucesivas. Una cuidada relación humano-naturaleza ha mantenido bosques de hayas y roble, pastos y cabezas de ganado ocultos bajo la niebla con tradicionales pueblos como: Garralda, Aribe, Aria, Villanueva, Orbaitzeta, Garaioa…

El segundo más pirenáico, duro, oradado en la roca por el río, es un regio valle de casas solariegas con escudos labrados en piedra, portadas y ventanas medievales que ofrecen conjuntos arquitetónicos elaborados y cuidados (Otsagabia, Izalzu, Ezcaroz, Esparza, Jaurrieta…). Vigilados desde las alturas por numerosas ermitas.

De pueblos:

Desde Beire a Olite cogiendo por San Martín de Unx a Lumbier. En Lumbier ascendemos por la NA-178 hacia Salazar.

Lumbier, de estructura medieval y varado en lo alto de la vega, fue conocido desde los romanos (hay yacimientos). Una visita a la iglesia de la Asunción y a los artesanos de forja nos devuelven al medievo. Su cercana foz de gran valor naturalístico permite un paseo, bajo el continuo planear de los buitres.

Foz de Arbayún, desde el mirador de Iso se puede admirar el espectacular paisaje, hoy Reserva Natural, que el río Salazar ha excavado en la Sierra de Leire.

Navascués, villa del Almiradío es famosa por su gastronomía. En la vega mantiene una joya del románico rural, la iglesia de Santa Maria del Campo. Desde el pueblo se accede al Alto de las Coronas y la Sierra de Illón, con importantes restos megalíticos y llamativos paisajes del Pirineo.

Esparza, dos barrios unidos por un puente romano, nos descubren calles empedradas, casas, palacio y rincones que mantienen la clásica estampa salacenca. La ermita de San Tirso y el retablo de la iglesia parroquial merecen una visita.

Otsagabia, es una de las mejores muestras de urbanismo pirenáico. Al recorrer sus estrechas calles empedradas, admiramos casonas, portadas medievales y tejados de pizarra. Encima del pueblo la ermita de Muskilda y por el Puerto de Larrau en la Selva del Irati, la Virgen de la Nieves. Toda la zona ofrece la posibilidad de realizar numerosos paseos.

Mirador de Ariztokia, presenta una amplia panorámica sobre el profundo valle que crea el Irati con densos robledales que cubren las laderas y el pueblo de Aribe. Su antiguo balneario es inicio de numerosos senderos que se internan en el bosque.

Dos cruces cercanos a Arive nos llevan a Aria y Villanueva, pueblos aislados en lo alto, con esplendidas panorámicas, cuidados hórreos y casonas pirenáicas.

Orbaitzeta, Una sinuosa carretera nos acerca a un pueblo donde las casas mantienen ventanas, arcos y claves góticos. Dos son las rutas que se pueden seguir desde Orbaitzeta: hacia la antigua Fábrica de Armas, inicio del camino hacia majadas pastoriles y hacia el Pantano de Irabia, entrada natural a la selva del Irati.

Garralda, conun caserío desigual a consecuencia de tres incendios, cuenta con un antiguo molino y un hórreo con horno de pan en su interior. En el cementerio se encuentran curiosas estelas discoideas (arte popular funerario).. Dos joyas gastronómicas del valle a degustar son el queso y el licor de patxaka.

Ferias y Fiestas:

Las romerías son con las patronales las fiestas más reseñables. destacan dos romerías:de Otsagabia a Muskilda el 8 de Septiembre, por la vistosidad de sus danzas tradicionales y de Lumbier a la Trinidad en mayo, por sus cruceros. En los Días del Valle (Junio y Septiembre), el Día del Euskera y el Día de los Quintos ambiente asegurado. Ya en invierno destacan las cencerradas navideñas (Día de Calderos) de Lumbier.

Comer:

  • Restaurante Casa Braco, Navascués – 948.470007
  • Hostal Salazar, Oronz – 948.890053
  • Hostal Besaro, Izalzu – 948.890350
  • Hostal Eseverry, Jaurrieta – 948.890348
  • Bar Asador Pardix, Orbaitzeta – 948.766001
  • Hotel Auña´k, Garralda – 948.764058